martes, 26 de junio de 2018
lunes, 25 de junio de 2018
¿Cómo influye la televisión de manera neurológica en los niños?
La televisión en los niños, vista en exceso, causa daños neurológicos. Ver televisión hace que el cerebro se ponga lento, porque estimula la producción de un patrón de ondas cerebrales lentas que es consistente con una conducta similar a aquella del diagnóstico de déficit de atención. Estas ondas reducen la capacidad del cerebro de procesar a niveles más altos.
La televisión en exceso, causa que el cerebro de los niños pequeños pierda una parte de la etapa del desarrollo temprano, resultando en un funcionamiento cerebral menos que adecuado. El cerebro queda limitado en cuanto a la generación de habilidades creativas y afianzamiento de niveles superiores de pensamiento abstracto.
La televisión lleva al cerebro a un estado de embotamiento. Los problemas de atención empeoran con la televisión y los videojuegos. El ver televisión interfiere en el proceso del cerebro de desarrollar la plasticidad o flexibilidad necesaria para una vida adulta exitosa.
A mayor exposición a la televisión, más bajo es su nivel de activación psicológica y fisiológica y mayor la dificultad para leer. La lectura induce al cerebro a la construcción de más y mejores conexiones neuronales, lo que permite operar a un grado más alto, mientras que la televisión impulsa al cerebro a trabajar a su más bajo nivel de funcionamiento. Cuanta más televisión ve un niño, menos lee, menos esfuerzo hace en realizar sus tareas, más escollo tiene para prestar atención, más bajas son sus calificaciones y, con frecuencia, es más alta la incidencia de problemas conductuales. Actualmente, los bebés pasan sentados ante el televisor muchas horas que impiden el desarrollo adecuado del cerebro motor. Sabemos que la estimulación motora precoz repercute de forma directa sobre la lectura o escritura, por ejemplo. Además, la exposición temprana de la televisión (niños con edades entre uno y tres años) está asociada con dificultades socioemocionales y problemas de atención.
Evidentemente no vamos a culpabilizar a la televisión de todos los males que aquejan a nuestra sociedad. El entretenimiento no ha de estar reñido con el conocimiento. Lo que los estudios sugieren es que el desarrollo cerebral, especialmente en los primeros años de vida, requiere entornos activos y enriquecedores que puedan fomentar hábitos cognitivos y conductuales adecuados.
El consumo excesivo de televisión favorece actitudes pasivas y comportamientos sedentarios que perjudican la reflexión, la creatividad y las relaciones cooperativas, tan imprescindibles en los tiempos actuales.
La televisión en los niños, vista en exceso, causa daños neurológicos. Ver televisión hace que el cerebro se ponga lento, porque estimula la producción de un patrón de ondas cerebrales lentas que es consistente con una conducta similar a aquella del diagnóstico de déficit de atención. Estas ondas reducen la capacidad del cerebro de procesar a niveles más altos.
La televisión en exceso, causa que el cerebro de los niños pequeños pierda una parte de la etapa del desarrollo temprano, resultando en un funcionamiento cerebral menos que adecuado. El cerebro queda limitado en cuanto a la generación de habilidades creativas y afianzamiento de niveles superiores de pensamiento abstracto.
La televisión lleva al cerebro a un estado de embotamiento. Los problemas de atención empeoran con la televisión y los videojuegos. El ver televisión interfiere en el proceso del cerebro de desarrollar la plasticidad o flexibilidad necesaria para una vida adulta exitosa.
A mayor exposición a la televisión, más bajo es su nivel de activación psicológica y fisiológica y mayor la dificultad para leer. La lectura induce al cerebro a la construcción de más y mejores conexiones neuronales, lo que permite operar a un grado más alto, mientras que la televisión impulsa al cerebro a trabajar a su más bajo nivel de funcionamiento. Cuanta más televisión ve un niño, menos lee, menos esfuerzo hace en realizar sus tareas, más escollo tiene para prestar atención, más bajas son sus calificaciones y, con frecuencia, es más alta la incidencia de problemas conductuales. Actualmente, los bebés pasan sentados ante el televisor muchas horas que impiden el desarrollo adecuado del cerebro motor. Sabemos que la estimulación motora precoz repercute de forma directa sobre la lectura o escritura, por ejemplo. Además, la exposición temprana de la televisión (niños con edades entre uno y tres años) está asociada con dificultades socioemocionales y problemas de atención.
Evidentemente no vamos a culpabilizar a la televisión de todos los males que aquejan a nuestra sociedad. El entretenimiento no ha de estar reñido con el conocimiento. Lo que los estudios sugieren es que el desarrollo cerebral, especialmente en los primeros años de vida, requiere entornos activos y enriquecedores que puedan fomentar hábitos cognitivos y conductuales adecuados.
El consumo excesivo de televisión favorece actitudes pasivas y comportamientos sedentarios que perjudican la reflexión, la creatividad y las relaciones cooperativas, tan imprescindibles en los tiempos actuales.
Resumen
Desarrollo se refiere
a una serie de cambios que ocurren entre la concepción y la muerte de los seres
humanos (o de los animales). El término no se aplica a todos los cambios, sino
a los que aparecen de manera ordenada y permanecen por un período razonablemente
largo. Las personas pueden sufrir cambios por enfermedad, pero esto no es un
desarrollo, ya que el desarrollo involucra cambios más pronunciados y notables
que permiten al ser humano evolucionar positivamente o negativamente.
El desarrollo humano
se divide en:
- Desarrollo físico: Tiene que ver con los cambios del cuerpo.
- Desarrollo personal: Se refiere a las modificaciones en la personalidad del individuo.
- Desarrollo social: Da cuenta de los cambios en la forma en que un individuo se relaciona con los demás.
- Desarrollo Cognoscitivo: explica los cambios en el comportamiento.
Estos cambios son
esenciales en la vida de cada ser humano, los llevan a expandirse y
evolucionar, algunos de estos cambios no son manejables como uno quisiera como
lo es el del desarrollo físico, otros son cambios que se pueden dar
paulatinamente y en ocasiones sin que la persona los identifique por sí misma,
pero todos ellos son clave para que el individuo se desenvuelva de otra manera
con el paso del tiempo.
Principios Generales del desarrollo
La gente se
desarrolla a ritmos diferentes: no
todas las personas pueden ir al mismo ritmo, algunas serán más maduros que
otros de su misma edad, unos se desenvuelven mejor en unas áreas que otros,
todo es parte de un proceso, no todos pueden ser iguales o desarrollarse en las
mismas áreas a la misma edad.
El desarrollo es
relativamente ordenado:
tiene que haber un orden es algunos aspectos. No se debería caminar sin antes
haber gateado, no se puede aprender álgebra sin antes haber aprendido a sumar y
restar, el orden nos facilita las cosas antes de emprender nuevos retos.
El desarrollo tiene
lugar en forma gradual: es
muy raro que los cambios ocurran de la noche a la mañana. Debe darse poco a
poco, no se aprenderá a usar una computadora en dos días o en una semana, debe
ser gradual, para hacerlo de manera más completa y segura.
Influencias del desarrollo de Piaget
Maduración: es la
exhibición de los cambios biológicos que desde la concepción están programados
genéticamente.
Actividad: con la
maduración física aumenta la capacidad de actuar y aprender sobre el ambiente.
Experiencias
Sociales: el aprendizaje de los demás, lo que la gente puede aprender de la
transmisión social varía según la etapa de desarrollo cognoscitivo en que se
encuentre.
Equilibrio: es la
proporción que todos estos factores mencionados anteriormente que ayudan al
individuo a lograr una estabilidad o armonía intrapersonal e interpersonal.
Tendencias básicas del pensamiento
Organización: Las
personas al desarrollarse pueden organizar las estructuras conductuales para al
mismo tiempo coordinar y realizar una acción completa, por ejemplo; de mirar
alcanzar y asir el objeto.
Adaptación: Los
individuos pueden adaptarse a su ambiente, pero para ello necesitan realizar
dos procesos básicos el de asimilación y acomodación, para poder aceptar el
cambio y empezar a adecuarse a la nueva experiencia.
Equilibrio: es la
búsqueda de balance, que si no se logra la persona obtiene todo lo contrario,
el desequilibrio que lo mantiene, incómodo o fuera de lugar.
Cuatro etapas del desarrollo cognoscitivo
Sensoriomotora (0-2
años), empieza a hacer uso de la imitación, la memoria y el pensamiento.
Preoperacional (2-7
años), desarrolla gradualmente el uso del lenguaje y la capacidad para pensar
de forma simbólica.
Operaciones concretas
(7-11 años), es capaz de resolver problemas concretos de manera lógica,
Operaciones formales
(11-adultez), su pensamiento se hace más científico, desarrolla interés por
temas sociales, identidad.
La perspectiva sociocultural de Vygotsky
Vygotsky ofrece
alternativas a muchas de las ideas de Piaget, hasta hace algunos se ha
traducido algunos de sus trabajos lo que ha permitido un mayor conocimiento de
sus ideas. Vygotsky proponía que el desarrollo cognoscitivo depende en gran
medida de las relaciones con la gente que está presente en el mundo del niño y
las herramientas que la cultura le da para apoyar el pensamiento. Los niños
adquieren sus conocimientos, ideas, actitudes y valores a partir de su trato
con los demás. No aprenden de la exploración solitaria del mundo, sino al apropiarse o “tomar para sí” las formas
de actuar y pensar que su cultura les ofrece.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)